Cómo controlar tus gastos en Perú

Yape y Plin para casi todo, ahorro en dólares y gratificaciones dos veces al año. Cómo armar un sistema de gastos que contemple los tres, sin planilla.

En Perú la plata del día a día se mueve por Yape y Plin, el ahorro de mucha gente está en dólares, y el ingreso llega con dos gratificaciones al año que no son meses normales. Tres cosas que el consejo estándar de finanzas personales no contempla.

Yape y Plin: rápido de pagar, fácil de no anotar

Justamente porque son instantáneos y por montos chicos, los pagos por billetera son los que más se olvidan. Nadie deja de anotar el alquiler; todo el mundo deja de anotar los ocho yapeos de la semana.

Y sumados no son poco: son exactamente el tipo de gasto que se vuelve significativo por frecuencia y no por monto — la lógica está en gastos hormiga.

Dos cosas lo resuelven:

  1. Anotarlo en el momento, mientras seguís parado ahí. Diez segundos valen más que veinte minutos el domingo tratando de reconstruir la semana.
  2. Usar la voz cuando son varios seguidos. Escribir cuatro gastos es tedioso; dictarlos resuelve ese momento puntual.

Y una regla de registro: pasar plata de tu cuenta a tu billetera no es un gasto. Es un movimiento entre bolsillos tuyos. Si lo anotás como gasto, el mes queda inflado y el gasto real se cuenta de nuevo cuando yapeás.

Ahorrar en dólares y gastar en soles

Es común, y tiene la misma consecuencia que en el resto de la región: tu mes ocurre en dos monedas.

La regla es una: cada gasto y cada ahorro se anotan en la moneda en que ocurrieron, con la conversión fijada a esa fecha. Convertir de cabeza acumula error, y recalcular meses cerrados hace que el histórico deje de ser comparable. Está desarrollado en gastos en dólares y pesos.

Si tus ahorros están en dólares y tus gastos esenciales en soles, conviene además dimensionar el fondo de emergencia sobre los gastos reales en soles: es la moneda en la que vas a gastarlo.

Las gratificaciones: dos meses previsibles

Julio y diciembre traen ingreso extra, y la trampa es la de siempre — tratarlos como meses buenos. Son previsibles, así que se pueden repartir antes de que lleguen:

  1. Deudas caras primero. El método está en cómo salir de deudas.
  2. Fondo de emergencia, hasta llegar a tu número.
  3. Los gastos grandes del semestre que viene, que ya sabés cuáles son.
  4. Lo que quede, gasto.

Decidirlo cuando la plata ya está en la cuenta es decidirlo tarde.

Si trabajás por tu cuenta

Recibos por honorarios significa ingreso que cambia mes a mes, y eso pide otro método de presupuesto: presupuestar contra tu mes más flojo, no contra el promedio, y pagarte un sueldo fijo desde una cuenta de entrada. Está en ingresos irregulares.

Y la retención: apartala el día que cobrás, no cuando toca declarar.

En una línea

Anotá los yapeos en el momento y no cuentes como gasto los pases a tu propia billetera; llevá soles y dólares cada uno en su moneda; repartí las gratificaciones antes de que lleguen; y si facturás, presupuestá contra tu mes más flojo.

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